La lista de implicados en el escándalo desatado por cuenta de los sobornos de la multinacional brasileña Odebrecht sigue creciendo, aunque la Fiscalía General mantiene en secreto los nombres de quienes serán vinculados al proceso en los pròximos días.

De manera que será Odebrecht y no el proceso de paz con las Farc, como se había considerado inicialmente, el hecho político que termine por incidir de forma directa en las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2018. Será la corrupción y no La Paz el principal “issue” electoral del próximo año.

La real magnitud del escándalo Odebrecht en Colombia está por establecerse y por consiguiente también sus implicaciones. El coletazo del escándalo se sentirá con toda su fuerza en las próximas elecciones. 

La ficha clave -en lo que tiene que ver con la clase política- es el ex senador de Sahagún, Otto Bula, quien habría “aceitado” con miles de millones de pesos a sus antiguos colegas. Bula se había negado a colaborar con la Fiscalía, pero -ante las contundentes evidencias- decidió colaborar con las autoridades a cambio de una reducción en la pena.

La información que manejaba Bula ya la tiene la Fiscalía, que tuvo acceso a todos sus correos electrónicos, así como a sus mensajes privados con sus aliados en el Congreso. La lista en poder de la Fiscalía, así como el contenido de los mensajes, no dejan dudas de la gigantesca operación delictiva que se llevó a cabo.

En “la lista de Bula” aparecen varios congresistas de la Región Caribe -senadores y representantes a la Cámara- con quien el ex parlamentario de Córdoba se entendió para favorecer los intereses de Odebrecht, luego del multimillonario soborno, que superaría los 4 millones de dólares.

La “lista de Bula” cambiará el ajedrez político el próximo año. Serán varios los congresistas costeños que no volverán a sus curules por encontrarse vinculados penalmente al proceso de Odebrecht.  Y al no estar ellos en la contienda electoral, entonces sus votos también podrían cambiar de destinatario. 

El estado de nervios de la clase política de la Región Caribe -que es la que termina definiendo, casi siempre, las elecciones presidenciales- es generalizado. De lo que pase con Odebrecht dependerá, pues, la suerte de muchos parlamenterios costeños y hasta de la propia Presidencia de la República. Hay que alquilar balcón porque el baile apenas empieza.