Cormagdalena declaró el proceso de caducidad del contrato con Navelena para la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena debido a que dicha empresa no logró el cierre financiero, cuyo último plazo venció ayer.
Los líos empezaron con el escándalo de la multinacional brasileña Odebrecht -socia mayoritaria de la Alianza Público Privada a cargo de la obra, cuyo monto alcanza los 2.5 billones de dólares- que debió apartarse del negocio y ceder su participación en el mismo ante la imposibilidad de seguir siendo el mayor accionista de Navelena.
Esa es la parte de la negociación que no ha podido hacerse porque -hasta la fecha- ese otro socio no ha aparecido, a pesar de que se ha especulado con varios nombres, desde el multimillonario mejicano Carlos Slim hasta la multinacional china Power China, cuyo nombre salió a relucir ayer.
Un banco japonés -ese sí realmente interesado en el negocio- declinó su vinculación ante el escándalo que se desató por cuenta del pago de sobornos y coimas por parte de Odebrecht en Colombia, que ascienden a más de 11 millones de dólares.
Por cuenta de todo ello es que la mayor obra de infraestructura del país y la más ambiciosa de la Región Caribe se encuentra hoy en el limbo y a punto de naufragar. El escándalo de Odebrecht espantó a las pocas empresas que tienen el músculo financiero suficiente para continuar con las obras que permitan la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena. Nadie quiere untarse de Odebrecht. Esa es la triste realidad.
Ante las graves consecuencias que ha tenido y que seguirá teniendo el coletazo del escándalo de Odebrecht, la Fiscalía General tiene la obligación demostrar resultados urgentes y contundentes en su investigación para aclarar los hechos relacionados con el pago de millonarios sobornos y coimas por parte de Odebrecht en Colombia.
Pero -por desgracia- ello no ha sucedido. Después de unos anuncios preliminares que hacían presagiar una investigación contundente, hoy parece que las averiguaciones se encuentran estancadas.

La visita del fiscal general, Néstor Humberto Martínez, a Brasil para conocer de primera mano la letra menuda del pago de los sobornos deberá arrojar resultado en el inmediato futuro. Eso es lo que esperamos todos los colombianos.

Ante las graves consecuencias que ha tenido y que seguirá teniendo el coletazo del escándalo de Odebrecht, la Fiscalía General tiene la obligación demostrar resultados urgentes y contundentes en su investigación para aclarar los hechos relacionados con el pago de millonarios sobornos y coimas por parte de Odebrecht en Colombia.
Pero -por desgracia- ello no ha sucedido. Después de unos anuncios preliminares que hacían presagiar una investigación contundente, hoy parece que las averiguaciones se encuentran estancadas.

 

La visita del fiscal general, Néstor Humberto Martínez, a Brasil para conocer de primera mano la letra menuda del pago de los sobornos deberá arrojar resultado en el inmediato futuro. Eso es lo que esperamos todos los colombianos.

 

Editorial para #ViveBarranquilla por @BluRadio