El “Odebrecht-gate” prendió motores.

El escándalo producido por el multimillonario pago de sobornos y coimas por parte de la multinacional brasileña Odebrecht tocó las fibras del partido de La U -del que hace parte el presidente de la República, Juan Manuel Santos- y entró de lleno a las oficinas de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
En efecto, la Fiscalía General solicitó a la Corte Suprema de Justicia que investigue al senador cordobés Bernardo “Noño” Elías Vidal, con el fin de determinar su presunta participación en la receptación y distribución de los multimillonarios sobornos pagados por Odebrecht a congresistas y funcionarios colombianos. 

Al compulsar copias al alto tribunal la Fiscalía abrió el que podría llamarse el frente político de los tentáculos de Odebrecht en Colombia. “Noño” Elías es paisano de Otto Bula, ex senador capturado por la Fiscalía por recibir 4.5 millones de dólares de Odebrecht para repartirlos entre congresistas y funcionarios oficiales con el fin de obtener el contrato de la vía Ocaña-Gamarra, realizado en 2014. Bula acordó colaborar con la Fiscalía a cambio de rebajas de penas.

Ahora la Corte Suprema deberá establecer si los evidentes vínculos de amistad entre Bula y Elías se tradujeron en alianzas delictivas, encaminadas a beneficiar a Odebrecht, como habría ocurrido con el otrosí que permitió la construcción de la vía Ocaña-Gamarra y que hace parte de la Ruta del Sol Tramo  II. 

El otrosí habría sido producto de los pagos por parte de Odebrecht -vía Otto Bula- a varios congresistas y funcionarios del Gobierno quienes se encargaron de modificar el trazado inicial de la vía.

El nombre de Bernardo “Noño” Elías también fue mencionado por el director de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, quien declaró ante la Fiscalía que el senador cordobés -uno de los mayores electores del país y protagonista principal para el triunfo de Santos en la segunda vuelta presidencial en 2014- le preguntó sobre el otrosí del convenio para la Ruta del Sol Tramo II. El otrosí en mención permitió la ampliación de la obra y habría beneficiado a Odebrecht, empresa favorecida con la licitación de la vía Ocaña-Gamarra. 

La Fiscalía tiene en su poder, además, un récord de llamadas y de mensajes de WhatsApp entre Bula y Elías, así como entre el ex senador detenido y otros congresistas. En ellos estaría la clave para desenredar la madeja que permitiría saber hasta dónde llegó la red de corrupción de Odebrecht en Colombia.

El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, está al frente de la investigación y deberá mostrar resultados contundentes en el menor tiempo posible, pues su actuación ha sido cuestionada por quienes consideran que sus estrechas relaciones tanto con el Presidente Santos, como con el vicepresidente, Germán Vargas Lleras, y con el empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo, socio de Odebrecht en algunos contratos en Colombia, constituiría un obstáculo para llevar la investigación hasta las últimas consecuencias.

De hecho, el senador y aspirante a la presidencia por el Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, solicitó a Martínez declararse impedido para continuar al frente de las investigaciones por sus vínculos tanto con Sarmiento como con Odebrecht. Igual piensa la senadora y también aspirante a la Presidencia, Claudia López, quien recusó al Fiscal General para que se aparte del proceso.

Martínez, por su parte, no sólo negó los señalamientos de Robledo, en el sentido de haber sido asesor de Odebrecht a través de su firma de abogados “Martínez Neira Abogados”, antes de ser fiscal general, sino que anunció que seguirá adelante con sus indagaciones y  averiguaciones. “Las afirmaciones de Robledo son una infamia”, sostuvo Martínez.

Las declaraciones del Fiscal General, en el sentido de que un millón de dólares de Odebrecht habría llegado a la gerencia de la campaña reeleccionista de Santos en 2014, causó revuelo Internacional y conmovió la política nacional. 

Una vez se conocieron las palabras del Fiscal General, los principales medios de comunicación del mundo titularon por el lado correcto de la historia: “Premio Nobel de Paz y presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se habría beneficiado de dineros de Odebrecht”. 

¿La justificación de semejante titular? La declaración de Bula a la Fiscalía bajo la gravedad de juramento, en el sentido de que él personalmente entregó a Andrés Giraldo -amigo de Prieto, ex gerente de la campaña reeleccionista de Santos- cerca de un millón de dólares en un restaurante de Bogotá. 

Esa declaración de Bula llevó al Fiscal General a afirmar -inicialmente- que dineros de Odebrecht llegaron a la gerencia de la campaña de Santos en 2014. Horas después de esa declaración, Martínez sostuvo que no había ninguna prueba en contra de la campaña del actual Presidente de Colombia  y Premio Nobel de Paz, relacionada con el ingreso de dineros de Odebrecht y que la competencia para indagar sobre la posible violación de los topes electorales correspondía al Consejo Nacional Electoral. Esa declaración fue interpretada como una “reculada” por parte del Fiscal.

Bula -por su parte- también precisó en carta que envió al Consejo Nacional Electoral, que no le constaba que el dinero entregado a Giraldo hubiese llegado a la campaña de Santos, mientras que Giraldo y Prieto negaron todo lo afirmado por Bula.

De cualquier manera, son varias las menciones de Prieto en este delicado asunto, pues el viceministro de Transporte, Gabriel García Morales -también detenido por la Fiscalía por el pago de sobornos de Odebrecht y quien también negoció rebajas de penas- afirmó que escuchó de labios de altos directivos de Odebrecht el apellido de Prieto como uno de sus hombres de confianza en Colombia. 

En ese mismo sentido habría declarado el director de la ANI ante la Fiscalía General, que deberá investigar y aclarar los señalamientos en contra de quién es considerado uno de los hombres más cercanos al Presidente de la República.

De manera que al meterse de lleno a los despachos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y al tocar la fibra del principal partido de Gobierno, con la vinculación al proceso del senador Bernardo “Noño” Elías, el escándalo de Odebrecht en Colombia -lejos de extinguirse- toma una mayor fuerza, pues ahora sí saldrán a la palestra los nombres de quienes habrían sido protagonistas principales -y no de reparto- del mayor escándalo de corrupción en Colombia en los últimos años, luego del llamado proceso 8.000 por cuenta del ingreso de dineros del cártel de Cali a la campaña presidencial de Ernesto Samper en 1994. El “Odebrecht-gate” ahora sí prendió motores.