Como en los tiempos de la parapolítica, una solicitud de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia al Congreso de la República, indagando por la condición de aforados de varios parlamentarios, causó revuelo en oficinas y en los pasillos del Capitolio Nacional. Aunque se trata de un formalismo, encaminado a saber si las personas mencionadas tienen o no la condición de aforados, lo cierto es que dicho documento genera pánico entre los parlamentarios, quienes consideran que el mismo significa ni más ni menos que la antesala de la apertura de una investigación preliminar.

En esta oportunidad el susto tiene que ver con el escándalo de Odebrecht, pues serían varios los congresistas que recibieron recursos provenientes de la multinacional brasileña, de acuerdo con versiones de conocedores del proceso. De hecho, uno de ellos ya ha sido citado por el alto tribunal para que explique si tuvo conocimiento o participación en la receptación y distribución de lo sobornos provenientes de Odebrecht, que habrían sido repartidos por el ex senador, Otto Bula. Se trata del senador de Sahagún, Bernardo “Ñoño” Elías, amigo y paisano de Bula.

La lista remitida por la Corte Suprema la integran:  Roberto Gerlein, Manuel Guillermo Mora, Iván Duque, Musa Besaile, José Alfredo Gnecco, Arleth Casado, Alfredo Ape Cuello, Alejandro Chacón y Ciro Rodríguez. Algunos de ellos ya han sido notificados y los otros serán enterados en las próximas horas. El senador Gerlein, sostuvo que responderá las inquietudes de la Sala Penal y que se imagina que la citación tiene que ver con el hecho de que su hermano Julio es accionista de Valorcom, socio de Navelena,  al igual que la multinacional Odebrecht.

Roberto Gerlein es el más connotado de una lista en la que también se destacan el precandidato presidencial por el Centro Democrático, senador Iván Duque; el senador por Córdoba, integrante del partido de La U -el mismo del presidente Santos- y congresista con mayor votación dentro de ese partido, Musa Besaile; así como la senadora liberal de Córdoba, Arleth Casado, esposa de Juan Manuel López Cabrales, procesado por la parapolítica y considerado por muchos años como el “barón electoral” de Córdoba. De la Región Caribe también son los cesarenses José Alfredo Gnecco, del partido de La U, y el conservador Alfredo Ape Cuello.

El “capítulo de Odebrecht y sus vínculos con el Congreso colombiano”, está todo por escribirse, pues hasta el momento el único parlamentario que ha sido vinculado de manera formal a la investigación es el senador Bernardo “Ñoño” Elías, quien ha reconocido su amistad con Otto Bula, pero también ha sido vehemente al afirmar que no lo pueden condenar por el “delito de amistad”. “Conozco a Otto Bula y soy su amigo, pero con él jamás hablé del tema de Odebrecht”, declaró Elías a los medios de comunicación recientemente.

Una vez el Congreso responda la solicitud de la Corte Suprema -que tuvo origen en un documento anónimo que llegó a los despachos de los magistrados- podría iniciarse la citación preliminar de todos y cada uno de los congresistas mencionados, quienes deberán responder los requerimientos del alto tribunal. Así las cosas, todo parece indicar que volvió la pesadilla de varios congresistas, como en los tiempos de la “parapolítica”, que llevó a la cárcel a decenas de parlamentarios por sus vínculos con grupos paramilitares, durante los gobiernos  de Álvaro Uribe. En esta oportunidad el pánico lo genera sus presuntos vínculos con Odebrecht, cuyo nombre tiene al Congreso viviendo un verdadero estado  de nervios.