El nombre de María Fernanda Valencia es muy reconocido en los círculos del poder en Bogotá. Se desempeñó como viceministra de Turismo durante el gobierno de Ernesto Samper y además aspiró a la Cámara de Representantes en 2010. En aquella oportunidad se hizo célebre porque anunció que posaría desnuda para la revista Soho en caso de resultar elegida. Pese a esa osadía publicitaria, Valencia se ahogó en las elecciones parlamentarias, aunque los lectores de Soho quedaron muy agradecidos con su destape. No tuvo votos, pero sí se ganó un buen número de nuevos admiradores.

Pues bien, el nombre de María Fernanda Valencia volverá a escucharse con intensidad en los próximos días, pues ella es la ficha con que cuenta la Fiscalía General de la Nación para tratar de armar el rompecabezas sobre el ingreso de dineros de Odebrecht a las campañas presidenciales en Colombia. 

La historia es la siguiente:

Valencia y su ex esposo, Felix Otto Rodríguez Plata, crearon en 2010, la empresa de publicidad Impressa Group Corp, con sede en ciudad de Panamá, que fue contratada por la campaña presidencial de Juan Manuel Santos para que diseñara y elaborara dos mil afiches para ser distribuidos en Colombia durante la contienda electoral. El monto del contrato ascendió a 400 mil dólares. El negocio lo cerró el entonces gerente de la campaña, Roberto Prieto, amigo de Santos. El dinero habría sido desembolsado por la multinacional Odebrecht, la misma que en la actualidad tiene conmocionado al país político, por cuenta de los sobornos y coimas que pagó para que le adjudicaran multimillonarios contratos.

Prieto volvió a ocupar la gerencia de la campaña de Santos, cuando el actual presidente de Colombia aspiró a repetir mandato en 2014. Y su nombre apareció por primera vez mencionado en el escándalo de Odebrecht, cuando el ex senador de Córdoba, Otto Bula, afirmó bajo la gravedad del juramento, que había entregado a Andrés Giraldo -amigo de Prieto- cerca de un millón de dólares con destino a la gerencia de dicha campaña. Horas después, el propio Bula sostuvo que  no le constaba que ese dinero fuera para Prieto.

De manera que el capítulo que acaba de abrirse con el nombre de María Fernanda Valencia y su papel en el ingreso de dineros de Odebrecht a la primera campaña presidencial de Santos, no sólo complicaría la situación legal de Prieto, sino que pone todos los reflectores en la cabeza del propio Presidente de la República, quien siempre ha negado cualquier vínculo suyo o de su campaña con la multinacional brasileña, cuyo presidente -Marcelo Odebrecht- está preso en Brasil, por el pago de sobornos y coimas a altos funcionarios de los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff. 

Valencia ya fue contactada por la Fiscalía General, que la citará formalmente en las próximas horas para que rinda testimonio sobre su participación en el ingreso de los dineros de Odebrecht a la primera campaña presidencial de Santos.

Su testimonio podría ser fundamental para que se conozca toda la letra menuda sobre el ingreso de los dineros a las campañas presidenciales, en especial las de Juan Manuel Santos. La otra campaña -la de Óscar Iván Zuluaga del Centro Democrático- también habría recibido dineros de Odebrecht, que habría cancelado los servicios de uno de los asesores de Zuluaga. De lo que diga Valencia dependerá la suerte de muchas personas, en especial la de sus amigos Roberto Prieto y Juan Manuel Santos.