¿Qué hay detrás de la peor crisis que ha vivido el presidente desde que llegó al poder?

 

La inesperada rebelión de las bancadas que conforman la Unidad Nacional tiene en vilo a la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), y solo esta semana se sabrá su suerte. Ese hecho tiene al presidente, Juan Manuel Santos, no solo molesto con la bancada oficialista, sino preocupado porque podría derrumbarse la estantería de toda la negociación con las Farc. A ello se suma el escándalo de Odebrecht, que terminó estallándole en la sala de su casa, cuando él pensó que toda el agua sucia le caería a Álvaro Uribe Vélez. Ese fantasma asusta por igual a ambos. Odebrecht: agua sucia también para Santos

En lo que tiene que ver con el ‘fuego amigo’ que recibe el Gobierno de parte de la bancada de la Unidad Nacional, son varias las razones de dicho comportamiento. La primera tiene nombre propio: Prosperidad Social (PS), entidad que maneja una de las chequeras más jugosas del Gobierno: 2.7 billones de pesos para invertir este año. “Ahí está el tarro de la mermelada”, me dijo un senador del Atlántico con quien hablé sobre el tema.

La salida de Tatyana Orozco despertó el apetito de varios senadores costeños del Partido de La U, quienes consideran que ese puesto debe ser para ellos y así se lo han hecho saber al Gobierno. Orozco fue considerada siempre cuota de Cambio Radical, dada su cercanía con el alcalde de Barranquilla, Álex Char, y con la ministra de Vivienda, Elsa Noguera, con quienes trabajó en el pasado reciente.

Los multimillonarios recursos de la entidad –de donde sale la plata para las vías terciarias en los municipios y para programas como Familias y Jóvenes en Acción– están en la mira de los congresistas costeños de La U, quienes quieren ir a los municipios con la ‘tula’ llena de plata ahora que se acerca un año electoral. Ellos también están muy pendientes de las sesiones extraordinarias del Congreso en las que se aprobaría una adición presupuestal de 6,5 billones de pesos. Esa es una de las causas principales de la rebelión de los congresistas de la Unidad Nacional, en lo que tiene que ver con La U. Plata y puestos. Así de simple.   Partido de La U: pelea de perros y gatos

Por el lado conservador, la rebelión está relacionada con la ‘traición’ de Santos, quien se había comprometido con ellos a respetarles la Procuraduría General, luego del retiro de Alejandro Ordóñez. Pero no les cumplió y terminó apoyando al liberal Fernando Carrillo. También están furiosos porque el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, sigue sin renunciar, pese a que ellos le hicieron saber al Gobierno que les interesa esa cartera. Inclusive, ya tienen candidato para el puesto. Santos –sin embargo– no deja ir a Iragorri, pues es hombre de confianza, que le garantiza buen manejo de chequera y nómina.

La designación de un ministro de Justicia conservador fue interpretado por la bancada del partido de Caro y Ospina como un “contentillo” de Santos, para tratar de calmarlos luego de las dos “traiciones” que les pegó. La cartera de Justicia no es muy apetecida, pues perdió influencia y ya no maneja mucho presupuesto. Tiene –en cambio– el ‘chicharrón’ del Inpec y de las cárceles. Militares: inconformidad y malestar con la JEP 

Por los lados de Cambio Radical, las razones de su inconformidad están relacionadas no solo con las reservas que tienen sobre los verdaderos alcances de la JEP, sino –sobre todo– con la permanencia del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, en el cargo. Cristo es motivo de conflicto no solo con Cambio Radical, sino también con los conservadores y con un sector del liberalismo, quienes consideran que el ministro se mueve con agenda propia, como ocurre –según varios de ellos– con la reforma política. Altas cortes: ¿Y ahora qué hacemos con la JEP?

Con esos ‘amigos’, Santos busca sacar adelante sus iniciativas, algo que no será nada fácil, puesto que los congresistas consideran que así como pide su respaldo, también tiene que mostrarse mucho más generoso. El problema para Santos es que el tarro de la mermelada está cada día más vacío y sus amigos son muy golosos. ¿Qué llevó a Santos al laberinto en que se encuentra?  ¿…Y sin salida? ¿…Y sin salida?

Seguir leyendo