“En Córdoba la corrupción se manchó de sangre”,con esta frase lapidaria el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, resumió la grave situación  que atraviesa el departamento y que se traduce en la orden de captura expedida contra más de 50 funcionarios y ex funcionarios, quienes habrían tenidos vínculos directos con hechos de corrupción que comprometen a varias administraciones y concejos municipales, así como a distintas secretarías en la pasada administración departamental, encabezada por Alejandro Lyons. 

El ex gobernador figura como el principal señalado de haber incurrido en por lo menos cinco delitos, según el organismo investigador, Lyons estaría comprometido en desfalcos cuyo monto ascendería a unos 60 mil millones de pesos, según las pesquisas de la Fiscalía General.

 Las secretarías de Educación y Salud, así como la Dirección de Regalías Departamental, también están siendo auscultadas con rigor para establecer hasta dónde fueron “saqueadas” por funcionarios corruptos, mediante las tristemente figuras de los llamados “carteles de la Educación y la Hemofilia”.

 Al departamento de Córdoba lo saquearon ante la mirada indiferente de una clase política que resulta comprometida en los graves hechos ya sea por acción o por omisión.

 La actuación de la Fiscalía General sirve para evidenciar el grado de corrupción que alcanzó el Departamento durante la última administración y que tiene en el ex gobernador, Lyons a su principal protagonista. 

 La labor del organismo de control debe ser implacable e impecable a fin de no dejar ningún cabo suelto y llevar las pesquisas hasta la ultimas consecuencias.

 De lo que se trata es de desenredar la madeja que los corruptos tejieron y que los llevó por muchos años a actuar con absoluta impunidad.

 El fiscal Martínez se apersonó del asunto y ello demuestra el interés que tiene en mostrar resultados contundentes en la misión que adelanta.

 Frenar la corrupción en todo el país es una de sus compromisos y Córdoba es un escenario para empezar a mostrar los resultados que el país reclama y espera.