El asesinato del joven auxiliar de la Policía, Marc Jordi Miranda Carrillo, ocurrido en la madrugada del pasado lunes en el barrio Santo Domingo, tiene conmovida a la ciudadanía barranquillera.

 

Su familia, vecinos y amigos no se resignan a la pérdida de un ser tan valioso para la comunidad. Pese a su juventud, Marc Jordi se había convertido en un referente para la sociedad por su compromiso y su sentido de pertenencia a una Institución que está sometida en la actualidad a una persecución implacable por parte de organizaciones criminales.

 

El alcalde de Barranquilla, Alex Char, visitó a los familiares de Marc Jordi para expresarles sus condolencias y sentimientos de pesar por la tragedia ocurrida. Aprovechó el encuentro para anunciar que los organismos de seguridad utilizarán todas las herramientas y los mejores investigadores para que el asesinato del joven auxiliar de la Policía no quede impune.

 

“Vamos a emplear lo mejor de nuestros hombres para que los asesinos de Marc Jordi paguen por su crimen. El general Mariano Botero , director de la Policía, se ha comprometido a llevar la investigación hasta el total esclarecimiento de los hechos.

 

La Policía es una institución que los barranquilleros queremos mucho y por eso a todos nos duele la muerte de Marc Jordi”, afirmó el alcalde Char, compungido por el crimen del joven uniformado.

 

Para esclarecer los hechos es necesario contar con la colaboración de la comunidad. Toda información, aún aquella que parezca insignificante, es valiosa en las actuales circunstancias.

 

El mejor homenaje que se le puede rendir a Marc Jordi es hallar a los culpables del crimen y ponerlos a buen recaudo para que sean juzgados y condenados por el cobarde asesinato.

 

Las autoridades de la ciudad,civiles, militares y de Policía, pueden tener la certeza de que toda la comunidad está comprometida en la lucha contra las organizaciones criminales.

 

Barranquilla ha sido, es y seguirá siendo una ciudad alegre, festiva, trabajadora, cordial, pero, sobre todo, pacífica. De manera que, una vez más les decimos a quienes pretenden imponer su voluntad y sembrar el pánico y el terror: ¡No pasarán…!