Volvió la fiesta al Estadio Metropolitano Roberto Meléndez. Ya era hora. Por fin se acabó la sequía de triunfos, pero sobre todo de buen fútbol. Eso es lo importante. Aunque el fútbol es un deporte impredecible en el que cualquier cosa puede pasar, cuando un equipo juega bien las probabilidades de que triunfe son muy altas. Es decir, cuando se juega bien es más probable ganar que perder. Y Junior ayer no sólo jugó muy bien, sino que goleó a Seguros La Equidad de Bogotá tres goles a cero.

El Junior de ayer ilusiona y enamora. Quizás demasiado, porque hay que tener presente que es apenas el primer partido de un torneo que será largo y en el que participan otros equipos que también se armaron para ser campeones. Ayer en el Metropolitano Roberto Meléndez el Junior de Teo y de Chará -las dos grandes contrataciones del año- demostró que puede y debe pelear el campeonato. Decirlo no es un pecado, ni tampoco podría entenderse como una muestra de prepotencia. Es la realidad y es un hecho objetivo incuestionable. Tú no compras un Mercedes para guardarlo en el garaje de tu casa.

La afición se reencontró con el Junior después de una larga ausencia y después de varios desencuentros. El triunfo contra La Equidad sirvió para la reconciliación. Por eso los rostros de felicidad de los más de 30 mil aficionados al abandonar las tribunas del Metropolitano. ¡Cuántas caras alegres, cuántas caras felices!

La alegría de Teo al pisar de nuevo la cancha del Metropolitano contagió de inmediato a los hinchas, quienes desde las tribunas volvieron a contagiar a los jugadores. Ayer Junior ganó, gustó y goleó, por eso hoy en Barranquilla todos amanecimos contentos. “Tenemos equipo para pelear el campeonato. Yo no sé si seremos campeones, porque eso nadie lo puede asegurar, pero si vamos a pelear el título”, dijo un aficionado al salir del estadio. Habló a nombre del pueblo juniorista, el sufrido pueblo juniorista, que ayer volvió a sonreír y a cantar. Ya era hora.

El llamado es a que respaldemos al equipo con nuestra presencia en el estadio. Hay que llenar el Metropolitano cada vez que juegue Junior. Hay que hacer sentir visitante al equipo visitante. Ayer quedó demostrado que hay equipo, ahora debe haber tribunas llenas. La fiesta del fútbol debe volver al Metropolitano, como en los viejos tiempos, aquellos tiempos idos en que fuimos tan felices.

La ilusión despertó de nuevo y los sueños también. Ya se escucha en las calles el “este año sí”, que es la frase que expresa la emoción que despierta la posibilidad de que este año si llegará la octava estrella al escudo del equipo. Que es muy temprano, sí; que falta mucho, sí; que esto apenas empieza, sí; que hay que hacer ajustes sobre todo en la defensa, sí. Pero que hay equipo, hay equipo. Eso también hay que decirlo. Ayer quedó demostrado en la cancha del Metropolitano. Ayer volvió la fiesta, volvió la alegría, volvió la ilusión. Ya era hora.