Un triunfo aplastante de la oposición en el Plebiscito de hoy contra la Constituyente convocada por Maduro, podría convertirse en el comienzo del fin del régimen chavista.

Hoy los venezolanos definen su suerte. Así se simple y así de contundente. En efecto, el Plebiscito que se llevará a cabo contra Nicolás Maduro y contra su iniciativa de convocar una Constituyente que legitime el régimen chavista en el vecino país, podría convertirse en el punto de quiebre y el comienzo del fin de la llamada Revolución del Siglo XXI. La consulta popular es una de las últimas herramientas que le quedan a la Asamblea Nacional (AN) -de mayoría opositora- ante la despiadada arremetida de Maduro y sus aliados políticos, entre ellos el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en su propósito de anular sus funciones y desconocer su competencia.

El Plebiscito ha sido convocado por la AN y cuenta con el pleno respaldo de la Mesa de Unidad Nacional (MUD), conformada por los movimientos y partidos opositores al régimen chavista. El soporte legal de la consulta popular radica en el Artículo 5 de la Constitución de Venezuela, que dice: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la Ley; e indirectamente mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el poder público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”.

El Plebiscito cuenta con el respaldo masivo de los venezolanos, tanto los que residen en ese país como los que viven en el exterior. También es apoyada por los organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo secretario general, Luis Almagro, afirmó horas antes de que se habiliten los puntos de votación, que “el Plebiscito puede detener el colapso institucional de Venezuela. La Asamblea Nacional es el último poder legítimo elegido por el pueblo, mientras que la Asamblea Constituyente, convocada por Maduro para el próximo 30 de Julio, no tiene bases legales en la Constitución”.

“La Constituyente -sostuvo Almagro- ha sido impuesta por decreto por Maduro, sin la gente y en contra de la gente, anteponiendo la voluntad de la dictadura a la voluntad popular, expresada por sufragio universal y directo. Este régimen ha dejado de aparentar ser una democracia, como solía ser. Se ha consolidado como una dictadura, donde su legitimidad pretende ahora ser constitucionalizada”.

La dirigente política María Corina Machado, una de las más destacadas opositoras al régimen chavista y vocera del movimiento Vente Venezuela, confía en un triunfo demoledor de quienes se oponen a la Constituyente. “No vamos a aceptar negociación alguna que implique la permanencia de Maduro y de su sistema mafioso en el poder”, declaró Machado horas antes del Plebiscito.

Después de más de cien días de protestas masivas en las calles de Caracas y en las principales ciudades del país, que han dejado 97 muertos, más de 15 mil heridos y 4 mil detenidos, en su mayoría estudiantes, la crisis social, política y económica tiene a Venezuela a punto de colapsar. El país es hoy un barril de pólvora con la mecha encendida. De la manera cómo manejen Maduro y sus aliados políticos la situación dependerá el desenlace que tenga la grave crisis.

La oposición venezolana -sin mayores recursos legales, distintos al Plebiscito de hoy- le apuesta a las protestas multitudinarias -a la calle, como lo recomendó el líder opositor recientemente liberado, Leopoldo López- y a una mayor presión internacional, que obligue a Maduro a negociar su salida y crear un “gobierno de transición de unidad nacional”, que ponga fin a la masacre generalizada por parte de las Fuerza Armadas y de Policía y convoque a elecciones para restablecer el orden constitucional que se ha visto quebrantado, según la fiscal general, Luisa Ortega, antigua aliada de Maduro y hoy una de sus más radicales opositoras.

¿Qué se juega Venezuela hoy? ¿Qué pasa con un triunfo contundente de la oposición? ¿Qué salidas le quedan a Maduro, en caso de una aplastante derrota? ¿Habrá Constituyente en Venezuela?

 

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