Comenzó ayer la última  de los dos gobiernos consecutivos de Juan Manuel Santos, quien en su instalación destacó los logros alcanzados en materia de paz , aunque ignoró por completo el muy mal estado de la economía y la condición deficitaria que  los frentes sociales, pese a que en algunos sectores específicos, como el de vivienda, son incuestionables las metas alcanzadas. 

Pero la gran tarea de los congresistas en la nueva legislatura pasa por los acuerdos firmados entre el Gobierno y las Farc, la implementación de los mismos, luego de su aprobación por parte del Congreso, es la que permitirá hacer el balance final de lo pactado en La Habana, y esa parte de la tarea aún está pendiente por lo menos en 15 leyes que deberán ser tramitadas por el legislativo, entre ellas la llamada Jurisdicción Especial de Paz (JEP), que todavía tiene discusiones pendientes en comisiones y plenarias para quedar en firme.

 

El Gobierno debe saber que sacar adelante la iniciativa no será nada fácil, pues el Congreso tendrá que someter a discusión todo él articulado de las iniciativas, como lo determinó la Corte Constitucional, en lugar de buscar su aprobación en bloque, como venía ocurriendo por cuenta del llamado Fast Tracks.