Las autoridades judiciales de Estados Unidos acaban de remitir a la Fiscalía General de Colombia una serie de pruebas documentales para que ese organismo, así como la Corte Suprema de Justicia y la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, investiguen a los ex magistrados José Leonidas Bustos, Francisco Ricaurte y Camilo Tarquino, por su presunta participación en una red de corrupción que buscaría beneficiar a congresistas investigados por el alto tribunal. Se trata de un hecho gravísimo sin antecedentes en la historia del país. Nunca antes tres ex presidentes de la Corte Suprema habían sido objeto de semejante señalamientos.Las autoridades judiciales de ese país también piden que se investigue a los senadores Hernán Andrade y Musa Besaile, así como al ex senador y ex gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos. Todos ellos han tenido o tienen procesos en la Corte Suprema, debido a su condición de aforados.

De acuerdo con la información de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, entre ellas la DEA, los nombres de los magistrados, los congresistas y el ex congresista fueron mencionados en conversaciones sostenidas entre el ex gobernador de Córdoba, Alejandro Lyons con los abogados Luis Gustavo Moreno, y Leonardo Luis Pinilla. Lyons se encuentra en Estados Unidos, en trance de colaborar con las autoridades de ese país, luego de que la Fiscalía General lo señalara de haber cometido una veintena de delitos. Moreno está detenido en Colombia, después de ser destituido como fiscal anticorrupción, al comprobarse que pidió plata a Lyons para favorecerlo en investigaciones que adelantaba contra él. Y Pinilla -abogado amigo de Moreno- actuó como intermediario para que este favoreciera a Lyons.

En desarrollo de las investigaciones por parte de Estados Unidos aparecen mencionados los nombres de los ex presidentes de la Corte Suprema de Justicia y los de los congresistas como presuntos partícipes de varios delitos, que deberán ser esclarecidos por el alto tribunal, la propia Fiscalía y la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.

Aunque todos ellos tendrán que dar explicaciones satisfactorias de sus actuaciones, llama la atención el caso de los tres ex presidentes de la Corte Suprema. La sola mención de sus nombres como posibles actores principales de conductas criminales enloda al alto tribunal. Si bien es cierto que la Rama Judicial atraviesa uno de sus peores momentos, como lo reflejan los bajos índices de favorabilidad en las encuestas, muy pocos colombianos llegaron a imaginarse que tres ex presidentes de la Corte Suprema podrían ser investigados por orden de Estados Unidos por actos de corrupción.

Así las cosas, todos y cada uno de los mencionados en las conversaciones interceptadas por las autoridades de Estados Unidos tendrán que probar su inocencia y para ello contarán con todas las garantías procesales. En manos de la Justicia está su suerte. Una Justicia cuyo prestigio está hoy más cuestionado de nunca, precisamente porque perdió el brillo y la altivez que en otros tiempos la acompañaban. En el caso de los ex togados, habría que decir que varios de sus antecesores fueron inmolados en el Palacio de Justicia en Noviembre de 1985. Ellos ofrendaron su vida por defender las leyes que garantizan nuestros derechos y eso es algo que ningún colombiano podrá olvidar jamás.