Quienes esperábamos con devoción de franciscanos la aparición de los debates presidenciales en medio de una campaña que navegaba por las aguas tormentosas de las ofensas y los agravios, tenemos que decir que ayer en el Coliseo de la Universidad del Norte, por fin hubo una confrontación abierta, franca y directa entre los aspirantes a llegar a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto. ¡Ya era hora!

En efecto, ayer en el Debate Presidenciales, organizado por EL HERALDO, la Universidad del Norte, la Cámara de Comercio de Barranquilla, la Andi, Amcham Colombia y Probarranquilla, los candidatos favoritos en las encuestas pudieron confrontar sus propuestas en lo que tiene que ver con la Región Caribe. Todos se ocuparon de temas fundamentales para la Región, como Electricaribe, el éxodo de venezolanos al país, la corrupción, la economía. Y al final todos expusieron las razones por las cuales creen que el Caribe debe elegirlos.

Bajo la conducción y moderación de Marco Schwartz, Director de EL HERALDO, y Silvia Gloria de Vivo, decana de Derecho, Ciencia Política y Relaciones internacionales de la UniNorte, Germán Vargas Lleras, Humberto De la Calle, Iván Duque, Sergio Fajardo y Gustavo Petro, se ocuparon por casi tres horas de los asuntos más relevantes de la Región Caribe. El debate -al que asistieron cerca de 3.000 personas- fue transmitido en vivo por el Canal Telecaribe, que reportó picos muy altos de audiencia.

¿Cómo les fue a los candidatos? ¿Quién ganó y quién perdió?

Los grandes ganadores fueron los candidatos y los organizadores del evento. Quedó demostrado que no se pueden hacer debates sin debatir y que no hay debates sin confrontación de ideas. En sus intervenciones, cada uno los aspirantes supo explotar lo mejor de sus cualidades, incluyendo el dominio de los temas.

Vargas Lleras, por ejemplo, supo explotar no sólo la experiencia adquirida a lo largo de muchos años de vida pública, sino también el manejo de asuntos puntuales que conoció durante su paso por varios ministerios y la Vicepresidencia de la República, como infraestructura, vivienda, Electricaribe y crisis humanitaria por el éxodo de venezolanos al país.

Vargas Lleras siempre ha dicho que en Barranquilla -sin ser costeño, juega de local- y ayer en el Coliseo de la Uninorte dio señales de ello, al mostrarse relajado, seguro y vehemente a la hora de abordar temas espinosos, como el que tiene que ver con la negociación de paz con las Farc, cuya defensa asumió en las últimas semanas. “¿Doctor Duque díganos si va a volver trizas los acuerdos de paz?”, le preguntó a “quemarropa” al candidato del Centro Democrático, a quien -hábilmente- logró ponerlo a la defensiva.

Luego de escuchar los compromisos de los demás aspirantes con la Región Caribe, Vargas Lleras aprovechó la ocasión para destacar sus estrechos vínculos con la Región: “Yo no hablo de lo que pienso hacer por la Región Caribe, sino que voy a decir lo que he hecho por esta región y lo que vamos a seguir haciendo: invertimos más de 30 billones de pesos en la Región Caribe, construimos más de 40.000 viviendas de interés social, el nuevo Puente Pumarejo, el aeropuerto Ernesto Cortizzos, construimos kilómetros de vías de cuarta generación, entre otras. Dimos oportunidad a gente muy valiosa de la Región, como Elsita Noguera, Natalia Abello y Jaime Pumarejo, entre otros. Y todavía nos falta hacer mucho más”.

La posibilidad de que cada candidato pudiera preguntarle a los demás aspirantes a la Presidencia no sólo le imprimió dinámica y ritmo al debate, sino que involucró al público con todos los temas.

El candidato uribista, Iván Duque, padeció ayer en carne propia lo que podríamos llamar el “síndrome del líder”, que no es otra cosa que por cuenta de ser puntero en las encuestas es blanco del ataque despiadado de todos los demás contendores, quienes buscan desbancarlo de ese primer lugar. Y es apenas natural que así suceda: ser puntero tiene un costo.

Duque resistió los embates, aunque hubo momentos en que “sudó frío” y alcanzó a descomponerse, como cuando De la Calle lo cuestionó sobre la posibilidad de que vuelva “trizas” los acuerdos de La Habana, acabe con la tutela y lleve a cabo su propuesta de crear una gran corte de Justicia.

Vargas Lleras también lo cuestionó duramente sobre el hecho de ser hoy opositor, pese a haber trabajado con Santos, así como ocupar cargos en el BID por recomendación del hoy presidente de la República. “Aquí lo malo no es haber trabajado con Santos, sino haber gobernado con él. Usted, doctor Vargas Lleras, era el copiloto de un avión que iba en picada y no se dio cuenta, porque se durmió”, respondió Duque a quien fuera vicepresidente de Santos.

La intervención de Duque se caracterizó por cuestionar duramente al actual gobierno, al que poco o nada le reconoció en ninguno de los frentes, en especial el de la lucha contra la corrupción y la negociación de paz con las Farc. “La Justicia no puede ser selectiva, sino que debe ser igual para todos. No puede haber impunidad para los delincuentes”, sostuvo durante su intervención. También afirmó que “Colombia debe generar empleo para todos, creando más empresas y más oportunidades”.

Gustavo Petro -quien se mostró tranquilo y sereno en sus intervenciones, en las que siempre resaltó su condición de “costeño”- también se despachó contra Duque, a quien le preguntó si estaba dispuesto a salirse del Centro Democrático, ahora que se entero que su jefe estaba comprometido en “los falsos positivos”. “Yo no sólo denuncié la corrupción de Samuel Moreno, sino que me salí del Polo Democrático. ¿Usted está dispuesto a renunciar al Centro Democrático?”, ripostó Petro, cuando Duque cuestionó su lucha contra la corrupción a pesar de haber militado en el Polo.

Petro también destacó su compromiso con el Medio Ambiente -una de sus principales banderas- y en ese sentido insistió en la generación de energía mediante la instalación de paneles solares, lo que -según su propuesta- llevaría a un nuevo modelo económico, fundamentado en la equidad social.

Como de lo que se trataba era de mostrar las fortalezas de los programas con relación a la Región Caribe, Fajardo insistió en sus dos pilares fundamentales: la Educación y la lucha contra la corrupción. Sobre el primero dijo que es la clave del desarrollo y el Progreso de la Región, mientras que responzabilizó a la clase política de ser la responsable del segundo mal de la Región.

Igual sucedió con De la Calle, quien hizo un recuento de su vida pública, así como de sus estudios en colegios oficiales. Destacó su papel en la Constitución del 91 y como negociador del Gobierno en La Habana. Se mostró dispuesto a defender con todas sus fuerzas ambos logros.

De manera que, el Debate Presidenciales no sólo colmó las expectativas, sino que las superó. Ahora el compromiso es mantener este nivel en los que faltan en el resto del país. Ayer quedó demostrado que hay candidatos y hay agenda suficiente para debatir.

Lo bueno: la intervención de los candidatos, la metodología del debate, los temas tratados, la sana controversia.

Lo malo: los desadaptados que nunca faltan, cuyo único propósito es sabotear este tipo de eventos.

Lo feo: es necesario contar con la presencia de todos los candidatos presidenciales, incluyendo a quienes no figuran en los primeros lugares de las encuestas, como ocurre con las candidatas Vivianne Morales y Piedad Córdoba. Hay que escucharlos a todos.

Lo curioso: la faceta desconocida de Vargas Lleras, quien se gozó el debate con apuntes y mucho sentido del humor, hecho que destacó su colega Sergio Fajardo. La combinación de guayabera con “jeans” de Petro. La pinta juvenil de Fajardo. El “tuteo con tonito regañón” entre De la Calle e Iván Duque.