Este año Colombia tampoco tendrá una mujer en la Casa de Nariño. La ex fiscal general y ex senadora del Partido Liberal Vivianne Morales -la única aspirante que quedaba en la contienda presidencial- acaba de tomar la decisión de renunciar para sumarse a la campaña de Iván Duque.

Antes había declinado Piedad Córdoba, quien alegó falta de garantías para mantener su aspiración.

Marta Lucía Ramírez, fue derrotada en la consulta interna de la alianza de “centro-derecha” por el candidato del Centro Democrático, Iván Duque, mientras que Claudia y Clara López, terminaron siendo fórmulas vicepresidenciales de Sergio Fajardo y Humberto De la Calle, respectivamente.

No es fácil ser Presidenta en Colombia. Ni ahora ni antes. En 1974 aspiró a la Presidencia por la Anapo, María Eugenia Rojas de Moreno, hija del general Rojas Pinilla. En aquella oportunidad, “La Capitana”, como se le conocía, ocupó el tercer lugar, después del liberal Alfonso López Michelsen y el conservador Álvaro Gómez Hurtado.

Poco tiempo después la ex ministra de Trabajo del gobierno de López, María Helena de Crovo, también vio frustrada su aspiración al Solio de Bolívar.

Y más recientemente, Noemí Sanín, María Emma Mejía y Clara López, todas ellas de distintas vertientes y partidos, también vieron frustrados sus sueños de ocupar la Presidencia de la República.

No les falta razón a todas ellas cuando se quejan de falta de garantías para competir en igualdad de condiciones con los hombres y de un “machismo electoral”, que las obliga a conformarse con el premio seco de la Vicepresidencia, cuando están preparadas para ganarse el premio mayor de la Presidencia.