Juan Manuel Santos acaba de designar como alcaldesa encargada de Cartagena a Yolanda “La China”, Wong, quien sucede en el cargo a Antonio Quinto Guerra, suspendido por la Procuraduría General de la Nación.

La China Wong es cuota de Juan José García, ex senador de Bolívar, investigado y procesado por “parapolítica”, amigo personal de Santos. García es -además- uno de los padrinos políticos del cuestionado y suspendido Quinto Guerra. Es decir, La China Wong hace parte de la misma camarilla que tiene a Cartagena en el lodazal donde se encuentra.

Por esa razón, la pregunta es: ¿a qué juega Santos? Es obvio que el Presidente de la República sabe quién es quién en la capital de Bolívar. Sabe a la perfección cuáles son sus intereses y sus propósitos no sólo políticos, sino económicos. Santos no tiene un pelo de tonto. Poner a La China Wong en la Alcaldía de Cartagena es ponerle la administración de la ciudad al servicio de los padrinos de Quinto Guerra. Es decir, los mismos con las mismas. Se trata de una jugada perversa: hacen elegir a Quinto Guerra a sabiendas de que será suspendido por la Procuraduría para poner en su reemplazo a otra ficha del mismo combo para que haga la tarea que Guerra no pudo hacer. Todo ello a pocos días de terminar Santos su mandato y en momentos en que deben definirse unos suculentos y multimillonarios contratos.

Que después no digan que Santos se porta mal con sus amigos cartageneros.