Como bien lo escribió nuestra poetisa Amira De la Rosa en el himno de la ciudad, Barranquilla es hoy y durante los próximos 16 días más “procera e inmortal” que nunca. Hoy nuestra hermosa Barranquilla nos hace sentir más orgullosos de quererla y disfrutarla.

Barranquilla, nuestra hermosa Barranquilla, “ceñida de agua y madurada al sol”, abre hoy sus puertas a 5.500 deportistas de 37 países para disputen cientos de trofeos y medallas durante los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe. Hay dispuestos 13 escenarios deportivos en toda la ciudad, todos ellos construidos con los mejores equipos y la mejor tecnología, para que los deportistas superen e impongan nuevas marcas.

Más de 25.000 turistas son esperados durante los Juegos, quienes podrán visitar los parques y escenarios deportivos emblemáticos de La Arenosa, como le decimos con cariño, quienes disfrutamos de la “savia joven del árbol nacional”, como bien la describió la inolvidable Amira.

Jóvenes deportistas, Barranquilla los acoge con inmenso cariño. Están en su casa. Desde hoy son nuevos curramberos. Nos sentimos felices de que estén con nosotros, disfrutando de estos Juegos Centroamericanos y del Caribe. Esta ciudad que los recibe, digna y altiva, mira de frente todos los días al inmenso Mar Caribe y a nuestro ancestral Río de La Magdalena, que son motores del desarrollo nacional.

Barranquilla, nuestra bella Barranquilla, “ilusión del Caribe, blanco azul”, los recibe afectuosa y amorosa, como hace con miles de personas que han llegado para quedarse por siempre.

Esta Barranquilla “de Colombia tendida en el umbral”, la que da “su voz y su músculo al progreso”, les dice: “Bienvenidos, disfruten de los Juegos y lleven desde hoy y por siempre a Barranquilla en el corazón”.